2018 será el año de mayor inflación desde 1991, de mantenerse la tendencia actual

En base a datos difundidos por el Observatorio de Políticas Públicas de la Universidad Nacional de Avellaneda (UNDAV), 2018 será el año de mayor inflación desde 1991, de mantenerse la tendencia actual y cerraría en una inflación de más de 47%, siendo la inflación más alta desde 1991, en la salida de la hiperinflación.

Entre los principales aumentos por la inflación de la canasta alimentaria, durante los primeros ocho meses del año, se encuentran la harina (+118,4%); los huevos (+57,8%); el pan francés (+42,1%); el aceite de girasol (+41,1%) los fideos secos (+40,6%) y la yerba mate (+35,0%).

“La política oficial de desinflación, sigue sin lograr resultados consistentes. Cada vez más cerca de la consolidación del tercer año desde el cambio de régimen económico, la dispersión de precios se posiciona en niveles superiores a los del año 2015. En la coyuntura más próxima inciden subas en tarifas de transporte, luz y prepagas, además del futuro incremento de gas, para el mes de octubre. El impacto de los aumentos de servicios sobre el IPC, determina un piso alto de inflación mensual”, subraya el informe ligado a la Carrera de Economía de la UNDAV, dirigida por el economista Santiago Fraschina.

En una perspectiva regional de los procesos inflacionarios, Venezuela, con una hiperinflación galopante, encabeza el ranking (34680%) y Argentina, que ya acumula más de 24% en lo que va del año, está segunda, lejos de sus seguidores: Uruguay lleva 7,2% y el resto de los países acumulan inflaciones por debajo de 3%.

Pese al estrepitoso incremento de la inflación, el documento de UNDAV advierte que “lejos de ralentizarse, aspectos del proceso hacen pensar en una profundización para los próximos meses”.

Ocurre que, producto del aumento del dólar de 7,9% en la primera quincena de septiembre (116% en el año), se reproduce la significativa suba en el precio de insumos difundidos para el entramado productivo.

Para complejizar aún más la cuestión, además de las subas en bienes y servicios regulados por el Estado que se incrementa con la subida del dólar, la variación de precios internos también es creciente: el componente “núcleo” del índice de precios nacional lleva diez meses de aceleración y crece cerca del 31,2% interanual.

La pauta de una fuerte presión inflacionaria de cara al futuro la brinda también el Índice de Costos de Construcción (ICC), determinante a la hora de conocer el avance de precios para el sector productivo, ya que la construcción en Argentina es la inversión más relevante y una reserva de valor para el sector privado.

En este sentido, el promedio para los primeros 7 meses de cada año en el período 2003-2015 es de 11,2%, mientras que el mismo promedio para los años comprendidos entre 2016-2018 fue superior en casi 6 puntos porcentuales, un 17,1%.

Asimismo, es posible que con la devaluación se continúe en este sendero y este incremento repercuta y se traslade a los precios de los pequeños y medianos comercios: en todos los meses del último año se produjo una aceleración en el índice de precios mayorista (que ya alcanza el 47%).

Estos saltos en los precios agravan aún más la situación ya que “se combinan con caídas en la actividad económica, ventas que se desploman, pérdidas de puestos de trabajo y aumento de la pobreza y la indigencia”, remarca el informe.

La inflación creciente se puede ver materializada si se contrastan las mediciones inflacionarias de 2017 con las de 2018: en siete de los ocho meses de este año, la inflación fue igual o superior que la del año pasado.

En esta línea se puede vislumbrar un diagnóstico erróneo y completamente alejado del real en el cálculo de la inflación proyectada hace dos años atrás por el Banco Central, ya que está casi 80 puntos por encima del número que hoy se percibe.

Por otra parte, si se analizan los 33 meses transcurridos desde el cambio de régimen económico se registra una inflación acumulada del 129%, superiores a los 33 previos, de la administración pasada, que alcanzaron una suba del 106%.

“El tema inflacionario fue uno de los caballitos de batalla de los funcionarios del actual gobierno, quiénes en ocasión de la campaña electoral se referían al problema como algo ‘sencillo’ de solucionar. Pasados dos años y medios de gestión, la inflación ha sido mayor a la heredada y las perspectivas de bajarlas están cada vez más alejadas”, apunta el documento de UNDAV.