8M: Matan a una mujer por día y Buenos Aires está al tope de los femicidios

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En el marco del Día Internacional de la Mujer, se conocieron las cifras alarmantes de la violencia de género en Argentina. El Observatorio “Ahora que sí nos ven” informó que, entre el 1 de enero y el 29 de febrero, hubo 63 femicidios en el país, es decir, uno cada 23 horas.

En Buenos Aires se registraron 9 casos encabezando el triste ranking nacional de mujeres muertas por la violencia sexista.

Por caso, en la localidad bonaerense de Lobos, Sergio Ramón Oliveira asesinó a golpes a su prima de ocho años, Guadalupe Ezeiza y calcinó el cuerpo. Antes había abusado sexualmente de ella.

El 2 de marzo, Jordana Rivero, de 28 años, fue asesinada por Bernardo Luis Baraj. El femicida, un hombre de 50 años, la mató a golpes y la arrojó de un séptimo piso en Mar del Plata.

El 3 de marzo, en Las Toninas, fue encontrado el cuerpo de Octavia Colque, de 39 años. Estaba enterrado en el patio de la quinta de un hombre que habría sido su expareja, Balvino López, de 45 años.

Los datos surgen del relevamiento nacional de medios gráficos y digitales que realiza el observatorio que coordina Raquel Vivanco y dan cuenta de que la violencia machista no se toma descanso. De las 34 víctimas de femicidios, el 31% había realizado la denuncia, o sea que habían tenido acceso a oficinas de violencia, comisarías u otras instituciones, pero ello no fue suficiente para prevenir este terrible desenlace.

«Deconstruir de raíz una sociedad que está estructurada en base a la desigualdad y asimetrías de género es un proceso y requiere de tiempo y de la presencia del Estado. Por esto y a pesar de los cambios emblemáticos que estamos viviendo en materia de jerarquización de las políticas públicas, los resultados no se verán de la noche a la mañana. Necesitamos comprometernos como sociedad», indicaron en un comunicado y agregaron que «es importante reflexionar en torno a que los femicidios son la punta del iceberg de los distintos tipos de violencias que reproduce el sistema cultural machista en el que vivimos».

«Resulta necesario cuestionar la desigualdad, los estereotipos y las representaciones sostenidas por el patriarcado para poder desarticularlo. En este sentido, es vital que en ámbitos públicos y privados se dicten capacitaciones como las establecidas en la Ley Micaela y que se cumpla el dictado de los contenidos de la Ley de Educación Sexual Integral», finalizaron.