Insaurralde de nuevo traiciona al Peronismo?

Una jornada clave en la Legislatura bonaerense volvió a dejar en evidencia las diferencias que presenta el peronismo en la Provincia de Buenos Aires. Pese a las muestras de unidad que hubo en los días previos mientras se llevaban adelante las negociaciones, la votación arrojó de nuevo una votación dividida: Unidad Ciudadana por un lado, y el “peronismo dialoguista” – que responde a Martín Insaurralde – acordando con el vidalismo, por el otro. 

Las sesiones – convocadas para las 14 en el Senado y las 15 en Diputados – finalmente arrancaron pasadas las 21 horas en la Cámara Alta y de madrugada en la Baja. Las negociaciones fueron minuto a minuto, pero llamativamente, los acuerdos finales no tuvieron lugar en La Plata ni en los pasillos de la Legislatura. 

En su lugar, los consensos que permitieron, finalmente, la sanción de las Leyes ocurrieron a más de 50 kilómetros de la capital provincial, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, donde el jefe de Gabinete de la Provincia, y mano derecha de María Eugenia Vidal, Federico Salvai, se reunió en persona para cerrar las negociaciones con el alcalde de Lomas de Zamora. 

Mientras tanto, en La Plata eran Roberto Costa, jefe de bloque de Cambiemos en el Senado, y Manuel Mosca, presidente de la Cámara de Diputados, los encargados de cerrar los acuerdos legislativos.

El principal reclamo del peronismo estaba vinculado a una lista de responsabilidades que la Provincia pretendía trasladar a los municipios: los subsidios al transporte, a la “tarifa social” eléctrica, las responsabilidades sobre el CEAMSE  y el tope del 38 por ciento al aumento de las tasas municipales. 

Si bien en la semana previa, el principio de acuerdo para suprimir los cuatro ejes de la discordia era una realidad, los jefes comunales peronistas no confiaban en que fuera un acuerdo de palabra y exigieron un convenio en papel. Esta situación fue, en parte, una de las causantes que demoraron el tratamiento legislativo de los proyectos. 

Por otro lado, y como en años anteriores, el Endeudamiento también estuvo en el centro de la discusión entre la oposición y el oficialismo. Todos los bloques opositores ya se habían criticado públicamente el Presupuesto de Vidal, por lo que las negociaciones giraron en torno a una alternativa que si les permitiera acompañar el Endeudamiento, proyecto para el que Cambiemos necesitaba de los dos tercios para aprobar.

En ese contexto fue que se desdobló la “Ley de Leyes” en tres: Presupuesto, Endeudamiento y Ley Impositiva. El Frente renovador, el Frente Amplio Justicialista y el bloque PJ-Unidad y Renovación (el “peronismo dialoguista”), rechazaron la primera de las iniciativas, pero si acompañaron las otras dos. Unidad Ciudadana, en tanto, votó en contra de todo el paquete, algo que ya había sido anunciado. 

De todas formas, y en pos de “cuidar la unidad”, trascendió que desde el espacio que responde a Máximo Kirchner habrían aceptado que el resto del peronismo votará el Endeudamiento para que Cambiemos llegara a los dos tercios. “Fue una posibilidad para no lesionar la unidad de cara al 2019”, admitieron desde el kirchernismo.

En la Cámara de Diputados la votación transcurrió como era esperado: el massismo, “el bloque de los intendentes” y el FAJ acompañaron el pedido de deuda de Vidal. El dato llamativo ocurrió en el Senado, donde dos legisladores del “peronismo dialoguista” no se alinearon a lo acordado y votaron en contra del Endeudamiento: Gustavo Soos, que responde a Gustavo Menéndez, y Luis Vivona. 

En cuanto a los motivos para acompañar un proyecto y no los otros, el peronismo que responde a Insaurralde argumentó, que se apoyó el pedido de deudapara que la Provincia no tenga la excusa de decir que no le paga a docentes, médicos y policías, porque no tiene recursos”.  Sin embargo, después se sinceraron: “Hubo una negociación para sacar las cosas que perjudican a los municipios, y a cambio de eso tiene sentido que pidan que acompañemos”. 

De esta manera, a menos de un mes para el comienzo del 2019, la falta de unidad dentro del justicialismo volvió a quedar en evidencia, más allá del acuerdo entre el peronismo que responde a Máximo Kirchner y el que lo hace a Insaurralde, y de la existencia de un pacto de no agresión publica entre ambos sectores. “No está siendo muy exitoso”, reclamó un diputado de Unidad Ciudadana. “Si Insaurralde pretende ser candidato a Gobernador después de esto, va a tener al 80 por ciento del peronismo en contra”, lanzó otro.

La carrera por la Gobernación bonaerense también se metió sobre esta votación. Es que al igual que el de Insaurralde, el nombre de la intendenta de La Matanza, Verónica Magario, también suena muy fuerte como para disputarle el Sillón de Dardo Rocha a María Eugenia Vidal.